Hay momentos en la vida adulta en los que algo deja de funcionar como antes: cuesta dormir, la cabeza no para, te notas más irritable o más apagado, o tienes la sensación de estar sobreviviendo al día en lugar de vivirlo. No significa que te ocurra nada grave. Significa que estás atravesando una dificultad y que pedir ayuda es una decisión sensata. En consulta no trato con enfermedades, trato con personas que pasan por un momento complicado y quieren entender qué les ocurre y qué pueden hacer con ello.
Con qué te puedo ayudar
Acompaño a personas adultas que llegan con motivos muy distintos y, a la vez, muy reconocibles. Algunos de los más frecuentes son:
- Ansiedad, preocupación constante y esa sensación de alerta que no se apaga.
- Estrés que se acumula en el trabajo, en casa o en ambos a la vez.
- Tristeza, desánimo o falta de ganas que llevan semanas instaladas.
- Autoestima frágil, autoexigencia y diálogo interno demasiado duro.
- Miedos concretos que limitan tu día a día y conductas de evitación.
- Dificultad para gestionar emociones intensas como la rabia o la culpa.
- Decisiones vitales que cuesta tomar, soledad y la necesidad de afrontar cambios.
Cómo trabajo
Trabajo desde la terapia cognitivo-conductual (TCC), un enfoque práctico y con respaldo científico. No nos quedamos solo en hablar de lo que pasa: buscamos entender la relación entre lo que piensas, lo que sientes y lo que haces, para poder intervenir sobre ello.
En las primeras sesiones dedicamos tiempo a entender bien tu situación y a definir contigo objetivos concretos: qué quieres que cambie y cómo sabremos que avanzamos. A partir de ahí te propongo herramientas que puedes aplicar fuera de consulta, porque el cambio real ocurre en tu día a día, no solo en la sesión.
- Identificar y cuestionar pensamientos que te hacen daño sin que te des cuenta.
- Estrategias para regular la ansiedad y reducir la evitación paso a paso.
- Pautas de organización, descanso y recuperación de actividades que te sientan bien.
- Recursos para tomar decisiones con más claridad y menos miedo a equivocarte.
A quién va dirigido
A cualquier persona adulta que sienta que necesita un espacio para entenderse mejor y poner orden. No hace falta estar en una crisis profunda para venir a terapia: a veces se acude porque algo concreto se ha vuelto difícil de sostener, y a veces porque, aun yendo todo "bien" por fuera, por dentro no te encuentras. Ambos motivos son igual de válidos.
No trato con enfermedades, trabajo contigo para que recuperes la sensación de tener herramientas y decidir sobre tu propia vida.
Sesiones presenciales y online
Puedes venir a la consulta en Madrid, en la zona de Príncipe de Vergara, o trabajar conmigo de forma online si te resulta más cómodo por horarios, distancia o porque prefieres hacerlo desde tu propio espacio. La terapia online mantiene la misma estructura y el mismo cuidado que la presencial; elegimos juntos el formato que mejor encaje contigo.
Si sientes que es un buen momento para empezar, puedes pedir una primera cita o escribirme por WhatsApp y te cuento sin compromiso cómo podríamos trabajar tu caso.
